Apicultura y la importancia de las abejas en el medio ambiente

Las abejas melíferas son insectos sociales que viven en colonias, formadas por una sola reina, algunos cientos de zánganos y miles de obreras.  A fin de poder manejarlas, las apicultoras y apicultores mantienen las colonias dentro de unas cajas de madera llamadas colmenas, que cuentan con una ranura a lo largo de la parte inferior delantera que sirve de entrada y salida para las abejas.  Las colmenas, en su parte superior, tienen un techo que se retira para revisar lo que ocurre dentro.  En el interior, las abejas construyen sus panales sobre unos marcos de madera que contienen una lámina de cera.  Estos marcos pueden ser retirados para observar el trabajo de la colonia y en algún momento retirar la miel que sobra a las abejas.  En la primavera y a inicios del verano hay muchas hierbas, arbustos y árboles que florecen, por lo que hay abundante néctar y polen para que las abejas recolecten.  Esta gran oferta de alimento produce que, en pocas semanas, la reina aumente la cantidad de huevos que coloca produciendo una explosión demográfica que congestiona la colmena.  En esa condición, si la persona a cargo del cuidado de las abejas no toma las acciones correctivas adecuadas, la colonia podría formar un enjambre que emigra de la colmena para establecerse en otro lugar, generando conmoción en las personas no dedicadas a la apicultura.  Esta conducta de dividirse es una de las razones de la importancia de capacitarse en el cuidado de las abejas antes de decidir tenerlas.  Con un manejo adecuado, las abejas no se dividirán y se dedicarán a recolectar una enorme cantidad de néctar que transformarán en miel.  Cuando los panales de miel maduran, con cuidado se sacan de las colmenas sin que contengan abejas y son colocados dentro una máquina extractora que expulsa la miel girando a altas revoluciones.  Luego, la miel pasa por un filtro que retiene algunas partículas de cera, quedando lista para ser envasada.  Las abejas producen pequeñas cantidades de polen, propóleos, cera y jalea real que también pueden ser aprovechadas.  A pesar que principalmente pensamos en las abejas respecto a la miel y sus otros productos, su principal aporte es la polinización de muchos de los cultivos de frutas y hortalizas que nos alimentan.  Sin las abejas no podríamos disfrutar de, por ejemplo: manzanas, cerezas, paltas, almendras, zapallos y cebollas.  Es por eso que es tan importante cuidar de las abejas y de toda la diversidad de flora y fauna del planeta.  ¡No temas a las abejas!, ¡Cuida de ellas!

© Eduardo López. Todos los derechos reservados.